MUSEO ARQUEOLÓGICO LANZAROTE

El Museo Arqueológico de Lanzarote es un viaje a los orígenes del pueblo  de Lanzarote y pone en valor  el rico patrimonio etnográfico.

Ubicado en un edificio único en  Canarias por sus características arquitectónicas, el museo alberga dos salas: Un exposición permanente sobre la cultura de los majos (pueblo aborigen de la isla de Lanzarote) y otra exposición temporal dedicada a la vivienda de la calle Fajardo 5, como bien patrimonial de la ciudad de Arrecife, a la familia ejecutora de la misma, y al contexto histórico en el que fue construida.

Horario: martes a viernes de 10:00 a 18:00 y sábados de 10:00 a 14:00.

Adulto: 3,00 euros
Menor: gratis (0 – 12 años)
Residente canario y residente en Lanzarote Adulto: 1,00 euros
Descuento aplicable a personas con discapacidad:  30% descuento sobre precio entrada al centro presentando acreditación en taquilla.

Sala de exposición sobre las diferentes temáticas relacionadas  con la arqueología  de Lanzarote.

Las personas con movilidad reducida pueden visitar el centro.

Exceptuando perros guías, no se admiten mascotas.

901 200 300

museoarqueologico@centrosturisticos.com

SALA A

La exposición sobre los majos del Museo Arqueológico de Lanzarote es en sí misma una introducción al mundo aborigen de la isla. A lo largo de la sala de forma rectangular se van exponiendo temáticas relacionadas con la arqueología insular de una forma amena pero que mantiene el rigor científico. Lo primero que se encuentra el visitante es una bola terráquea que sobresale de la pared en la que se puede apreciar el origen norteafricano de los primeros habitantes de Canarias y donde se explica las posibles hipótesis sobre el poblamiento. La sala se ha dotado de los últimos recursos tecnológicos, que combinados con una selección de las piezas más relevantes de la arqueología de Lanzarote, permiten entender de una manera didáctica quién fue esta población y cómo desarrolla la vida en la isla.

Realidad Virtual

A continuación, se ha creado un habitáculo en el que se proyecta un audiovisual sobre la arqueología de la isla y que al final permite que a través de la realidad virtual te sientas parte de una excavación arqueológica.

Al salir de esta sala nos encontramos con una zona dedicada a los majos en la que a través de textos y exposición de objetos arqueológicos podemos conocer quiénes eran y cómo vivían. Entre las vitrinas destaca una que cuenta con una escenografía de cueva en la que se puede ver una recreación de la sepultura hallada en Montaña Mina. Además, en el resto del muestrario se puede apreciar, cerámicas, útiles hechos de piedra, hueso o cuerno, restos de animales, objetos de adorno o ritual, etc. En el apartado de las manifestaciones rupestres se puede visualizar distintos yacimientos a través de una pantalla táctil.

Hacia la mitad de la sala se produce un estrechamiento que separa la parte de los majos de la de la investigación. En ambos laterales se suceden temáticas que nos ayudan a comprender la importancia que ha tenido y tiene la arqueología en el contexto insular para recuperar su pasado. Se tocan temáticas como la historia de la arqueología explicando las diferentes intervenciones llevadas a cabo con imágenes en una pantalla de algunas de ellas. También se puede hacer una visita virtual con imágenes en 360 grados a diferentes yacimientos arqueológicos a través de una pantalla táctil.

Otro de los espacios está dedicado a la historia sepultada en la que se da a conocer la incidencia de los fenómenos naturales en la investigación sobre el pasado de la isla haciendo hincapié en las erupciones volcánicas y el avance del jable que han cubierto más de la mitad de la isla en los últimos siglos. Esta explicación se acompaña de una vitrina que expone elementos recuperados en las excavaciones llevadas a cabo en la Peña de Las Cucharas (Fiquinineo).

Arqueología subacuática

La arqueología subacuática también está presente en esta exposición dando a conocer las diferentes intervenciones llevadas a cabo en este sentido y pudiendo visualizar diferentes objetos resultado de estas acciones bajo el mar. Entre los objetos expuestos cabe destacar las ánforas, balas de cañón, una pipa, etc. Hay un apartado especial para tratar tanto la conquista como los ataques de los piratas que sufrió la isla entre el siglo XIV al XVIII. Para relatar ambas historias se utiliza una pantalla con un selector de idioma y video en la que se puede elegir cuál de los dos videos se visualiza y el idioma del mismo. Estos audiovisuales se han desarrollado con la técnica de la animación que permite relatar largas historias de forma muy corta. Además, se expone un ejemplar del libro “Le canarien” escrito por los normando a su llegada a la isla y en el que se narra la conquista de la misma.

Los Majos, orígenes de un pueblo

Los primeros humanos que se asientan en Lanzarote provienen del norte de África y su etnónimo esmajoso maxies. En su lugar de origen estas poblaciones bereberes mantienen frecuentes contactos con distintas civilizaciones mediterráneas y, como resultado, se produce un importante intercambio cultural de tal modo que van adoptando nuevos rasgos e influencias a su propio modo de vida. Sin duda alguna, los grupos que colonizan las islas provienen de este contexto norteafricano y, por tanto, traen consigo un modo cultural caracterizado por un importante sustrato bereberacompañado de elementos inicialmente ajenos, provenientes de otros puntos de la cuenca mediterránea.Si bien su origen ha quedado suficientemente contrastado, no existe consenso sobre cómo ni por qué llegan a las islas. Las teorías más barajadas establecen que son traídas por potencias que dominan el Mediterráneo durante el primer milenio a.C. Lo que parece indiscutible es que el poblamiento insular es un hecho planificado, pues a su llegada traen consigo animales y semillas que les permitencolonizar las islas.

La organización social de la isla se ve influenciada por las características físicas del territorio y por la exigencia de explotación de grandes extensiones de terreno que precisa la economía ganadera. Es posible que el conjunto de la isla se organizara como una única unidad política al frente de la cual se encontraría un líder o jefe, el cual fuera asistido en sus decisiones por miembros de los linajes más importantes. Sin embargo, algunos investigadores, señalan la posibilidad de que en algún momento anterior a la Conquista la isla estuviera dividida en dos bandos. Una de las cuestiones más singulares de la organización social de los majos es la existencia de la poliandria, práctica en la cual una mujer se encuentra vinculada maritalmente con varios hombres. Existen varias hipótesis que tratan de explicar este hecho, la mayoría de ellas relacionadas con la adopción de medidas de carácter social para garantizar la supervivencia de la población.

Existen asentamientos con carácter permanente formados por casas-honda, hechas de piedra seca que pueden adoptar diferentes formas y cuya característica principal es que se construyen de forma semi-enterrada en el subsuelo, mediante muros de piedra frecuentemente recubiertos de tegue en su interior.  Asimismo, en la isla se localizan estructuras de menor entidad así como cuevas naturales, que se acondicionan para su aprovechamiento temporal en la búsqueda de recursos estacionales tales como pastos, marisqueo, etc. La escasez de agua es, sin duda, es el factor que más condiciona y limita la vida de estas personas. En la elección de la ubicación de los poblados se tiene en cuenta la existencia de puntos de captación de agua, tales como barrancos o bebederos. Estas aportaciones hídricas temporales eran complementadas con la construcción de infraestructurascomo maretas, vasos que se acondicionan para captar y almacenar el agua de lluvia.

Los núcleos habitacionales se ubican por lo general en lugares cercanos a suelos potencialmente cultivables, en los que se practica una agricultura que sirve de complemento a una economía predominantemente ganadera. La pesca, el marisqueo y posiblemente la caza de algunos animales son actividades con la que se enriquece la dieta.

Las características medioambientales de la isla condicionan la cultura material. La inexistencia de metales se suple mediante el aprovechamiento de los materiales que ofrece el entorno tales como piedras, huesos, cuernos, conchas, etc, para la elaboración de los diferentes utensilios con los que desarrollan su vida diaria.

El repertorio de manifestaciones rupestres de los majos es extenso: queseras, canales, cazoletas, canalillos, pilones y grabados de diferente tipología. Es posible que encontrándose diseminados por el medio naturales como muchas de estas manifestaciones estuvieran vinculadas con la realización de determinadas prácticas cultuales, tal y como se recoge en algunos textos etnohistóricos en los que se nombra la realización de cultos o ritos en las cimas de las montañas.

El mundo de la muerte de los majos es otro de los grandes enigmas debido a la falta de sepulturas arqueológicamente constatadas. Es probable que ello se deba a la gran transformación geológica que ha experimentado la isla en su historia más reciente: erupciones volcánicas y la invasión de Jable en los siglos XVIII y XIX. Con los pocos datos disponibles conocemos que  que los majos utilizaban tanto cuevas como sepulturas al aire libre para dar descanso a sus difuntos, mediante una serie de prácticas funerarias que se encontraban estandarizadas.

El comienzo de la investigación arqueológica en Lanzarote se puede situar a finales del siglo XIX, con las primeras aportaciones de René Verneau y Sabino Berthelot. Aquilino Sebastián Jiménez Sanchez realiza propecciones en el territorio insular entre los años 40 y 60 del siglo XX. En la década de 1960 se realiza un inventario de yacimientos arqueológicos y las primeras excavaciones por parte de los hermanos Serra Ràfols en la zona de San Marcial del Rubicón. Fruto de estos trabajos surgió, una década después, el primer Museo Arqueológico y Etnográfico Insular, ubicado en la fortaleza de San Gabriel en Arrecife. A partir del último cuarto del siglo XX, comienzan las excavaciones de yacimientos de gran relevancia como Zonzamas y Fiquinineo, que continúan siendo objeto de investigación en la actualidad.

Museo Arqueológico B

Sala B

La sala alberga una exposición temporal y  un espacio con diferentes usos donde se  desarrollarán talleres educativos, conferencias y cursos sobre patrimonio.

La exposición temporal está dedicada a la vivienda de la calle Fajardo 5, como bien patrimonial de Arrecife, a la familia ejecutora de la misma, y al contexto histórico en el que fue construida.

En esta sala, el visitante podrá disfrutar de Arrecife, un patrimonio arquitectónico por descubrir, un interesantísimo recorrido por los elementos y las construcciones de mayor interés y valor arquitectónico de la capital de la isla.

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