Concierto Cueva de los Verdes, Laura Cox
Por: CACT Lanzarote De: 26/10/2018 En: Cueva de los Verdes

 La cantante lanzaroteña presenta el 10 de noviembre su trabajo “World behind the flower curtains”

Si aún no le pone cara a la jovencísima y prometedora Laura Cox, a buen seguro, y si no falta el próximo 10 de noviembre a la primera actuación de la programación del Festival de Música en la Cueva de los Verdes, que lo hará. Es más, es probable que no pueda olvidar esa mezcla de jazz, blues y rock, con un toque indie muy personal, que caracteriza los temas de su proyecto “Days of domos” y de su segundo disco “World behind the flower curtains”.

Autodidacta, apasionada y valiente, Cox es una de esas mujeres que llevan por lema la frase “Quién dijo miedo” a la hora de emprender proyectos, aventuras o viajes.

Pasión por los viajes

Lanzaroteña, aunque “naci casi por casualidad en Las Palmas, mis padres ya vivían aquí y yo me siento de Lanzarote”, asegura, explicando que su pasión por los viajes le llegó muy pronto. “Hacía Kite surf y empecé a viajar bastante por el mundo hacia los 16 años porque competía y luego ya no pude parar”.

Lo de la música también llegó pronto. “Siempre he sido muy cantarina, pero en la ducha y poco más. Recuerdo a un amigo de mi padre que tocaba la guitarra y nos dijo que debería trabajar mi voz porque era buena, pero aquello no pasó de allí”, explica. “Fue un poco más adelante cuando nos regalaron un piano y nadie en casa sabía tocarlo. Mi hermano pequeño se puso a aprender de forma autodidacta (ya sabía tocar la guitarra) y cuando aprendió un poco, empezó a hacer versiones y yo comencé a cantar con él. En esa época lo hacíamos para divertirnos y actuábamos en el bar de mi madre”.

Una oportunidad entre mil

El paso definitivo fue más adelante. “Yo me había ido a Japón para aprender bien el idioma. Me gustan mucho y se me dan bien y me apetecía la aventura, así que me marché para allá y un profesor de mi escuela de japonés me escuchó cantar y me convenció para que me presentara a una audición de un college de Tokio”, cuenta, explicado que por esa época también aprendió de manera autodidacta a tocar la guitarra y comenzó a componer de manera frecuente. “Me cogieron y estuve un año y medio en Tokio estudiando música. A los dos meses de ingresar en la escuela se hicieron unos audiciones, allí es bastante frecuente que las discográficas y empresas de entretenimiento vayan a ‘ojear’ a ver si hay algo bueno. Yo me presenté a la audición con una canción mía y una de las empresas, Cybpress, se interesaron en mí y me propusieron que dirigiera mi estilo hacia el jazz porque mi voz se adaptaba muy bien ese tipo de música. Yo siempre había cantado más pop y rock, pero me dieron algunas canciones y resultó que se me daba bien, y no sólo eso, sino que me encantaba y aprendía mucho más cantando y cantando que repitiendo los propios ejercicios del College. Supongo que encontré mi estilo”.

Con ellos sacó el que sería su primer disco, un pequeño trabajo con cinco temas propios y versionados. “Se trata de un disco totalmente acústico y cantando en inglés, pero me dio pie para empezar a hacer algunos conciertos, en los que incluía algún tema en japonés… fue una gran experiencia”, señala.

World behind the flower curtains

Al volver a España el ‘cajón’ dónde iba  metiendo las canciones que componía, e iba dejando, era cada vez más grande. “Reconozco que las componía y ya está, pero mi padre, que es el motor de toda mi familia, el que nos impulsa a acabar las cosas, me convenció de que no podía dejarlas ahí y de que tenía que grabar un disco que él me financió”, cuenta. “Contratamos para grabar el disco a músicos, residentes en la isla, pero procedentes de diferentes partes del mundo y así nació “World behind the flower curtains”, que es parte de mi proyecto musical que he llamado “Days of dooms”.

Se trata de un disco intimista, reivindicativo y muy personal en el que Cox combina aspectos del blues, rock, indie y jazz. “Creo que mi música llegará bien a todos aquellos que sientan nostalgia de la música de antes, la buena música, aunque espero que le guste a todo el mundo”.

 

Tocar en la Cueva de los Verdes, una oportunidad

 

Cueva de los Verdes

 

Actuar en la Cueva de los Verdes es para Laura un aliciente añadido a la presentación del disco en sí. “Es un lugar espectacular y me siento muy honrada de que me hayan dado la oportunidad de tocar en este auditorio, tengo muchas ganas. Además, al ser un festival internacional, es una plataforma estupenda para hacer llegar mi música, y mi mensaje, que es bastante crítico, a mucha gente. Yo soy una persona muy soñadora y (se ríe) sigo queriendo cambiar el mundo”.