Alejandro Scarpa
Por: Mar Arias De: 04/12/2019 En: Lanzarote

El arquitecto analiza en su libro ‘César Manrique. Acupuntura Territorial en Lanzarote’ la obra del artista lanzaroteño y su pasión por la isla en que nació.

-‘César Manrique. Acupuntura Territorial en Lanzarote’ es una versión divulgativa de su propia tesis doctoral, ¿por qué motivo eligió este tema? ¿Por qué Manrique y por qué Lanzarote?

-Desde mi primera visita a Lanzarote, quedé fascinado por sus paisajes únicos y por ciertos ejemplos de arquitectura local, que resultaron ser obra de César Manrique. Me sorprendió no haber oído hablar antes de estas realizaciones durante mis estudios de arquitectura en Madrid y quise estudiarlas en profundidad. Sin embargo, aunque pude consultar numerosos textos de carácter divulgativo o concentrados en otros de sus aspectos artísticos, no encontré una monografía rigurosa e imparcial de su obra arquitectónica, que incluyera información planimétrica y técnica.

A raíz de ello, contacté con la Fundación César Manrique y me desplacé a Lanzarote por varias semanas para buscar documentación sobre las obras. Lo que fui descubriendo pronto fue ganando peso, despertando también el interés del mundo académico y profesional que me rodeaba. Todo ello me sugirió plasmar mi investigación en el estudio que refieres, y que me ocupó más de tres años: la primera tesis doctoral en arquitectura sobre la obra de Manrique.

-¿Quién fue para usted César Manrique?

-César Manrique fue una persona sensible que supo contagiar su pasión por la belleza a los que le rodeaban. Me impresiona su influencia aún décadas después de su muerte, transformando la vida de cientos de miles de habitantes de la isla y dejando huella en más de cincuenta millones de visitantes que han pasado por sus obras. Creo que Manrique es un ejemplo para todos de como una persona, con constancia y determinación, puede transformar su entorno.

ULPGC.Biblioteca digital. 2005

-¿Cómo ha trabajado usted para la creación de esta obra?

-El trabajo comenzó con el análisis de más de diez mil páginas de texto, contrastadas con cerca de setecientos artículos de prensa de la época y otros documentos recuperados de fuentes oficiales. Esta etapa fue complementada con una serie de entrevistas realizadas a buena parte del círculo próximo de Manrique y a sus antiguos colaboradores, así como al equipo de dirección de la Fundación César Manrique, traduciéndose en más de treinta horas de grabaciones con abundantes elementos inéditos.

Además, fruto del interés por entender la repercusión de la obra de Manrique en el contexto actual de la arquitectura, recuperé el testimonio de diversos

profesionales que habían sido confrontados a las obras analizadas —incluyendo arquitectos de renombre como Álvaro Siza, Jacques Herzog, Frei Otto, Fernando Menis o Kengo Kuma—.

Todo ello fue plasmado en un estudio doctoral, posteriormente resumido y acompañado de abundante documentación gráfica para hacerlo accesible al gran público, dando lugar al libro César Manrique, acupuntura territorial en Lanzarote.

-Para usted, ¿el Manrique arquitecto destaca por encima de los demás, del pintor, escultor, diseñador…?

-Pienso que la riqueza de su producción se encuentra directamente relacionada con su carácter pluridisciplinar, por lo que no creo que deban disociarse dichas facetas. Manrique sería un artista global que trasciende las etiquetas limitadoras, habiendo realizado arquitectura, escultura y pintura, además de diseñar incluso la ropa de trabajo del personal de sus Centros de Arte —igual que siglos antes lo hizo Miguel Ángel para el Vaticano con realizaciones en todos esos dominios, incluyendo la creación del uniforme de la guardia suiza—. En ese sentido, Manrique ha sido recientemente definido en medios académicos como un artista renacentista.

-¿Qué le diferencia de otros arquitectos y artistas coetáneos?

-Que supo anticipar. En lo que respecta a la arquitectura, su integración de una mirada ecológica y de respeto del paisaje, así como el uso de materiales locales, contrastan con buena parte de los desarrollos turísticos de entonces. En lo que respecta al arte, ejemplos como la primera fase de Jameos del Agua o su Casa de Tahíche se adelantarían a los primeros ejemplos comúnmente reconocidos de la corriente Land Art.

-¿Cree que Manrique podría haber hecho todo lo que hizo en la isla en el momento actual? ¿Se lo habrían permitido?

-Es evidente que los problemas de Lanzarote de entonces —como la falta de agua potable, la inexistencia de infraestructuras adecuadas, o la escasez de personal cualificado (existiendo, por ejemplo, tan sólo tres arquitectos en 1969 para cubrir todas las necesidades de la isla)— eran bien diferentes a los de hoy. Pero pienso que su determinación e inventiva habrían despuntado hoy, igual que lo hizo ayer, manifestándose de modos acordes a las circunstancias del momento.

-¿Continúa su obra vigente en la actualidad? ¿Cree que ha influido en otros arquitectos?

-Sí. La arquitectura de Manrique responde a temas de gran actualidad, como la realización de una arquitectura sostenible con pocos recursos, proponiendo ideas y formas originales sin perder el hilo de la tradición local.

Creo que hoy nos encontramos con la perspectiva histórica suficiente para poder comprender mejor su obra, como lo sugiere el hecho de que los arquitectos de renombre antes mencionados se hayan manifestado por primera vez sobre sus valores.  En mi opinión, la obra de Manrique merece una mayor difusión, transcendiendo el ámbito local y entrando de modo decisivo en el ámbito académico y especializado. El libro César Manrique, acupuntura territorial en Lanzarote y los artículos académicos de él derivados son un claro ejemplo en este sentido, habiendo introducido la obra de Manrique en las bibliotecas de prestigiosas instituciones académicas como Harvard, Columbia o el Royal Insitute of British Architects.

-Dentro de toda su obra, ¿qué lugar ocuparían los Centros de Arte, Cultura y Turismo de la isla?

-Los Centros de Arte ocupan un lugar primordial, como ejemplo de la utopía por él preconizada, que intervienen a nivel insular como agujas de una acupuntura urbana y territorial.

-La elección de la palabra acupuntura… ¿a qué obedece?

-La analogía con la acupuntura alude a la sabia intervención en unos pocos puntos vitales, referido en nuestro caso a la repercusión de los Centros de Arte en Lanzarote. Esta denominación viene inspirada por los escritos del arquitecto y urbanista brasileño Jaime Lerner.

 

 

-¿Qué otros ejemplos de acupuntura urbana me podría mencionar?

-La torre Eiffel en Paris, el parque Güell en Barcelona o más recientemente el museo Guggenheim, que convirtió la ciudad de Bilbao en meta turística para cerca de un millón de visitantes anuales.

-Hábleme del libro, ¿cómo lo estructuró?

-Por un lado, el libro debía responder a las temáticas diversas que constituyen sus respectivos capítulos, que pueden ser leídos como obras independientes: Lanzarote; biografía de Manrique; arquitectura por él desarrollada; influencia posterior en el desarrollo de la isla; y conclusiones.

Por otro lado, el libro debía responder tanto al público especializado como al profano, pudiendo ser consultado como un libro de estudio o una guía de viaje. Para ello, cada doble página incluye junto al texto principal abundantes imágenes explicativas y resúmenes en versión multilingüe.

Además, como herramienta asociada al libro, se ha creado manriquelanzarote.com. Esta web permite un primer acercamiento a la obra de Manrique, presentando gratuitamente extractos del libro y contenido exclusivo, como un mapa interactivo de Lanzarote que localiza y explica todas las obras de arquitectura realizadas por Manrique en la isla.