16May
EXPOSICIÓN PAISAJES MIAC- CASTILLO DE SAN JOSÉ LANZAROTE
Por: M.J. Tabar De: 16/05/2017 En: Editorial Comentarios: 0

Mi museo, mi tesoro

Desde 1977, cada 18 de mayo se celebra el Día de los Museos, algo que puede parecer tan extravagante como celebrar la fiesta de desayuno o de la circulación sanguínea.

Visitar, dibujar o jugar en un museo deberían ser actividades igual de naturales que besar o bostezar. Lugares donde además de conservar el patrimonio, podamos discutir sobre nuestra forma de entender la vida. Sitios amables y habitables que tengan la capacidad de sorprendernos y de conectar con nosotros. Plazas que sintamos nuestras, que queramos proteger y defender.

Imaginen entrar en una fortaleza del siglo XVIII, levantada sobre un acantilado con vistas a un puerto atlántico, y encontrarse un Zóbel (un óleo abstracto pintado en 1975 por un artista de origen filipino obsesionado con plasmar el movimiento) o un Alechinsky, un inconformista, un ilustrador y tipógrafo que se enamoró de los volcanes desde que los conoció en Tenerife y que en 1948 —el mismo año que se aprobó la hoy pisoteada Declaración Universal de los Derechos Humanos, sólo cuatro años después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial— fundó el grupo Cobra, un colectivo que dijo “basta” a las teorías artísticas preestablecidas y desarrolló un arte espontáneo.

Imaginen la obra de fotógrafos lanzaroteños como el extraordinario José Farray, que tantas veces ha captado la transformación que ha sufrido el territorio en manos del ser humano, o la escultura del pionero y vanguardista Pancho Lasso.

Imaginen que la desinhibición y la ironía del lagunero José Abad (que expone en el exterior del castillo su Mesa con Sexo de Santa Acracia) se extienden como una fenomenal pandemia, bien reforzada por la sensibilidad, rebeldía y espíritu dialogante del resto de las obras de la colección. Imaginen que consiguen contagiar el día a día del museo, y su entorno más próximo.

Imaginen que los extramuros de esta fortaleza construida para plantar cara a las invasiones piráticas, y que en 1976 César Manrique reconvirtió en Museo Internacional de Arte Contemporáneo (MIAC), se convierten en una obra de arte más. Ya lo fueron en su día las ruinosas salinas que preceden la llegada del museo y podrían volver a serlo.

Lo que la Unesco nos recuerda hoy es que los museos “no deben ser ajenos a su entorno”, que tienen una responsabilidad creativa con el paisaje del que forman parte. Que deben ser sitios transformadores y activos en la comunidad donde se encuentren.

 

MIAC- Castillo de San José celebra el día internacional de los museos

 

Hasta el 11 junio, en la sala de exposiciones temporales del MIAC convivirán diferentes formas de comprender el territorio insular: del paisajismo informalista de Patricia Allende a la particular visión de norteamericano Joel-Peter Witkin sobre el tubo volcánico de los Jameos del Agua, pasando por las miradas de José María González del Corral y Jürgen Klauke.

Volvamos a imaginar que el arte modela la estructura de la sociedad. Que, como dice Joseph Beuys, nos damos cuenta de que todos tenemos un potencial de creatividad, que es sistemáticamente capado y reprimido por un sistema que prefiere la competencia y el éxito.

Imaginen ya para terminar que la exploración, la investigación y el desarrollo de la creatividad son asignatura fundamental en la escuela y en los museos.

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