Por: Josechu Pérez Niz De: 26/05/2017 En: Lanzarote, RECORRIDOS

El monumento  al Campesino representa la gran obra del artista César Manrique, en honor a los trabajadores del campo y  a las tradiciones de Lanzarote, como es la rica gastronomía canaria.

Gastronomía que los fogones del Monumento al Campesino, saben hacer como nadie y le ha valido el reconocimiento de muchos canarios y visitantes a la isla de Lanzarote.

En esta ocasión, la gastronomía canaria se traslada hasta la plaza, donde familia y tradición se unen para recordar nuestros orígenes de la mano de Estefania  González, que  enseñará cómo hacer un rico mojo picón y una buena pella de gofio.

Entre arte popular del conjunto arquitectónico «Monumento al Campesino»  y naturaleza en un entorno volcánico, nos reunimos en la plaza de los artesanos   con un grupo de niños, Erik, Mar y Nicolás.  A los pequeños se les pone el delantal y se les familiariza con el producto, empezamos con el gofio, e indicarles cómo hacer una rica pella de gofio. Mientras los niños ejercen de chinijos chef, Estefania ofrece unas pinceladas sobre este alimento, prehispánico, y sus múltiples beneficios.

La pella de gofio termina de tomar forma con los chavales manipulando el producto. Ellos serán los primeros en catar su creación para acto seguido ofrecerla a los padres que asisten embelesados a todo el proceso.

 

 Cómo hacer Mojo picón

La actividad puede continuar con la elaboración de mojo picón, la rica salsa canaria que popularizó en España el cantante canario Caco Senante. Estefania se decanta por el mojo rojo, recuerde que en Canarias también se prepara el verde, que incluye el corte de los ajos como primer paso.

Los niños se manejan con una sorprendente soltura, sobre todo cuando tienen que majar los ingredientes del mojo en el mortero, ya sea en plan batucada, uno de los recursos didácticos de Estefania para provocar la risa de los chinijos, o si toca la mezcla de los productos de manera pausada.

Ya saben que la risa de un niño es contagiosa, pero sobre todo llama la atención. Poco a poco, los chinijo chef se ven arropados por quienes visitan los puestos artesanales del Campesino. Todos, padres y curiosos, se aprestan a degustar una muestra del resultado, este fue: un mojo soberbio.

 

 

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