Taller de tinte con cochinilla Mercado Autóctono Sostenible
Por: Mar Arias De: 27/04/2019 En: Casa-Museo del Campesino

Conchi García, artesana experta en tinte con cochinilla  imparte un taller en el que enseña cómo elaborar este tinte y ofrece la posibilidad de pintar con acuarelas de cochinilla

Si algo llama la atención al entrar en el espacio que ocupa la artesana Conchi García en el Mercado  Autóctono Sostenible de la Casa-Museo del Campesino, es el colorido con el que esta experta en la técnica tradicional del tinte de la cochinilla lo ha decorado. Rosas de diferentes tonalidades, fucsias, morados, violetas, anaranjados, rojos, granates y burdeos iluminan pañuelos, fulares, vestidos, camisetas, faldas, bolsos… todo lo que decora estantes, percheros, muebles tradicionales y paredes de la estancia llama la atención del turista o al residente que lo visita. Unos con intención de saber qué es la cochinilla, otros para adquirir algún producto y muchos para participar en el taller que imparte la propia Conchi.

Taller de tinte con cochinilla Mercado Autóctono Sostenible

 

“Empiezo contándoles la historia de la cochinilla, que es, de dónde viene, cómo se recolecta…”, explica la artesana, señalando que muchos no saben que se trata de un insecto parásito de la tunera del que se obtiene un extracto de color rojo natural  y que al ser mezclado con sustancias ácidas o alcalinas da otros tonos rojizos y morados. La industria de la cochinilla fue muy relevante en la isla desde el punto de vista económico y forma, por tanto, parte de la historia de muchos de sus habitantes.

 Usos  de la cochinilla, no siempre bien conocidos

Taller de tinte con cochinilla Mercado Autóctono Sostenible

 

La mayoría de los visitantes desconoce también sus aplicaciones en la industria de alimentación, cosmética y farmacéutica y que, con tan sólo recorrer el norte de la isla, sobre todo los pueblos de Mala y Guatiza, podrán ver con sus propios ojos grandes plantaciones de tuneras en las que el insecto parasita.

Su utilidad y sus aplicaciones son enormes. En la industria farmacéutica se emplea para preparar grageas y tabletas. En la industria cosmética para elaborar barras de labios, polvos faciales y lápices para los ojos. Se utiliza, por supuesto, como colorante textil y también en la industria alimentaria para embutidos, bebidas alcohólicas, no alcohólicas, jaleas, mermeladas, helados, yogurt y hasta sopas. Aunque su uso fue decayendo, debido a los tintes sintéticos, lo cierto es que, hoy en día en que todo el mundo busca lo natural, es una alternativa muy interesante para los tintes industriales químicos.

Tintar y disfrutar en un taller para toda la Familia

 

Una vez que ya saben qué es la cochinilla, “les explico cómo se prepara el tinte, y les hago una muestra con una placa. Posteriormente mezclamos el mordiente para crear diferentes tonalidades”, explica la artesana. “La experiencia dura unos veinte minutos, más o menos, al final, pintan ellos mismos una postal que se llevan de recuerdo”.

Mientras narra la experiencia muestra algunas de las postales realizadas y como las tonalidades van variando según el proceso realizado.

Conchi asegura que a los adultos les cuesta un poco más disfrutar de esta actividad de tan solo unos veinte minutos de duración y 3 euros de precio, pero que a los niños no les cuesta nada en absoluto. “Les encanta aprender y disfruta muchísimo, y sobre todo les gusta mucho pintar con las acuarelas de cochinilla que hacemos”.

Además de participar en el taller, los visitantes pueden adquirir las prendas que están expuestas y han sido tintadas por la propia Conchi.  Sedas, lanas… es difícil no caer en la tentación y marcharse, tras acabar el taller, con al menos uno de sus bellos pañuelos. Los niños se marchan después de haberse divertido y aprendido algo que desconocían y los mayores han disfrutado de una experiencia única, ¿qué más se le puede pedir a una visita al Mercado Autóctono Sostenible?