Por: Mar Arias De: 21/01/2019 En: MIAC Castillo San José

 

La artista canaria inaugura el 1 de febrero la instalación “La Lectura del Retrato”,  creada pensando en el  espacio expositivo La Cabina.

La Cabina, el nuevo espacio expositivo del Museo Internacional de Arte Contemporáneo, MIAC, acoge a partir del 1 de febrero, y hasta el 1 de abril, “La Lectura del retrato”, la última obra de la artista canaria Sofía Hernández García, una instalación que trata de estimular la intuición del espectador enfrentándolo a toda una variedad de retratos y tratando de conseguir que adivine el carácter del retratado e incluso, su historia.

“La Lectura del retrato” es el primer proyecto expositivo del año seleccionado para  La Cabina. A partir del 7 de junio se inaugura un segundo proyecto, la instalación “Shangri-lá” de la artista brasileña Marianna Lopes, que ofrece una experiencia interactiva a partir de una concepción artística del Cielo como un estado interno expresado a través de las narraciones personales de vivencias agradables.

 

Sofía y la magia del retrato

Dentro de unos días, Sofía Hernández, licenciada en comunicación audiovisual y pintora vocacional, inaugura su propuesta artística en la isla.

Sofía se graduó en 2015 y como otros muchos jóvenes de su generación su primer escollo fue enfrentarse a su propio futuro, buscar, como quién dice, su lugar en el mundo. Después de varios trabajos y un periodo de meditación personal, “recurrí al dibujo como salvavidas al que asirme, ante tanta incertidumbre”, explica. “Empecé a participar en varios eventos y exposiciones organizados por Parto Cerebral, y en otras iniciativas, realicé varias ilustraciones para el Cabildo, y ahora estoy en Barcelona cursando un posgrado de ilustración y esperando inaugurar esta exposición”.

 

“La Lectura del Retrato”

La exposición consiste en una recopilación de 23 retratos, adaptados al lugar en el que se exponen, la antigua cabina de teléfonos del restaurante del museo. “Me pareció muy interesante porque por sus pequeñas dimensiones y las paredes de piedra del espacio me da la impresión de que crean un entorno envolvente, en el que el espectador puede perderse y evadirse contemplando la variedad de texturas, miradas y formas que propongo en mi muestrario de retratos”, explica. “Si el espectador es capaz de intuir en cada uno de mis cuadros, cómo es la persona que yo he retratado… eso sería perfecto, pero, en cualquier caso, me conformo con que el entorno creado transmita esa sensación de personalidades diversas”.

Sofía se considera ante todo retratista, aunque asegura que no cree que su estilo esté totalmente definido aún. “Me siento muy cómoda pintando en grafito, es la técnica con la que mejor trabajo, pero disfruto mucho probando nuevas técnicas, aunque el grafito es la que uso de manera muy recurrente”, señala. “En mi opinión, la técnica tradicional otorga una esencia al cuadro que difícilmente se puede lograr con técnicas digitales”.

 

Personalidad, carácter y alma en el papel

Para esta joven artista canaria cada sujeto tiene unas características que le hacen único, y no sólo físicas. Es su personalidad la que, de alguna manera, se queda adherida al dibujo y la que se muestra, escondida en ocasiones, en otras muy presentes, en sus trazos. “Me he decantado por las ilustraciones porque mi intención es que el espectador vea mucho más allá del dibujo, que sienta el entorno que rodea a cada personaje y que el resultado estimule su imaginación”, señala.

En cuanto a sus influencias son variadas, desde Tolouse-Lautrec, Ramón Casas o Ana Juan, sin embargo recuerda un libro que le regalaron de niña “Hadas”, con unas magníficas ilustraciones de Brian Froud y Alan Lee, que marcó su trayectoria artística y su pasión por el dibujo a lápiz. “Creo que a partir de ese momento tuve claro que quería hacer retratos que contaran historias”. Y está claro que lo ha conseguido.

La cita será el viernes 1 de febrero, a las 19:30 horas, en el espacio expositivo La Cabina, en la zona del restaurante del MIAC.