Museo Internacional de Arte Contemporáneo- CACT Lanzarote

 

El Plan de Actuación MIAC 2019-2024 pretende adaptar el espacio museístico a las exigencias culturales de la sociedad actual

En 2019, el Museo Internacional de Arte Contemporáneo, MIAC, nacido como uno de los primeros museos de arte contemporáneo con una estructura profesional y homologable que se funda en España, se plantea que es el momento de una revisión y lo hace a través del Plan de Actuación MIAC 2019-2024. Entrevistamos a su directora, María José Alcántara, para hablar de cuáles son los objetivos a corto y largo plazo de estas nuevas líneas estructurales. 

– El Plan de Actuación MIAC plantea cuál es, tras cuarenta años de funcionamiento de los museos en democracia, el papel de un museo en esta nueva realidad…  En este sentido, ¿cómo deben redefinirse los museos?

– Los museos han pasado de ser auténticos gabinetes de las maravillas, lugares en los que se hacía acopio de obra artística, a ser un servicio público. Nosotros planteamos la necesidad de convertirlos en escuelas, espacios de aprendizaje, un aula en la que debatir y reflexionar sobre la contemporaneidad. La Bienal de Arte de Lanzarote que celebrará su décima edición a finales de este año, surgió, en su día, a raíz del cambio de siglo. Entonces nos planteamos hablar de lo que estaba sucediendo en el mundo y cómo lo veían los artistas. Los museos ya no son solo espacios de exposición, se han transformado, no tienen nada que ver con aquellos centros de hace cuatro décadas. Ahora deben ser entes vivos, conectados con la gente.

 

Foto Maria José Alcántara

 

María José Alcántara:

“Los museos del siglo XXI deben formar parte de la cultura del lugar, dinamizarla, ser laboratorio experimental y conectar con el más amplio espectro de públicos”


– ¿Debe cada museo, a través de su sociedad y sus artistas, articular sus propios objetivos?

-El MIAC debe generar nuevas narrativas. Es un museo periférico y alejado de instituciones referentes como el Museo Reina Sofía en Madrid o el Centro Pompidou de París, pero no podemos olvidar que vivimos en un ecosistema en el que todos estamos trabajando, con otros ritmos, eso sí. Tenemos más limitaciones, en primer lugar el propio edificio, el Castillo de San José, pero eso no ha impedido generar un proyecto que asegure la labor de servicio público del museo y la pervivencia de la institución, abriendo propuestas que atiendan al tejido cultural e incorporar a todos aquellos que se acerquen con ideas renovadas y espíritu constructivo. 

– ¿Qué líneas de trabajo se han trazado para lograr los objetivos que se propone el MIAC?

-Dinamizar la actividad cultural, teniendo en cuenta que la cultura es la regla y el arte es la excepción, pero estoy convencida de que el museo debe formar parte de la cultura del lugar y, en ese sentido, debemos dinamizar la vida social con proyectos diversos. Además debemos articular una serie de mecanismos para que el funcionamiento del MIAC sea el de un museo de arte contemporáneo, con autonomía crítica, abierto a la participación social y en el apoyo a la producción creadora.

-¿Cómo se puede lograr renovar la narrativa museística y museográfica?

-Teniendo claras las líneas de trabajo, las temáticas de las que partimos, y siempre en contacto directo con las instituciones afines, escuelas de artes y centros educativos, asociaciones y colectivos, departamentos de cultura, conformando una red bien tramada de contactos, con los artistas y comisarios, crear sinergias que alimenten y enriquezcan a toda la sociedad en su conjunto. En ese ámbito el MIAC ya ha trabajado muy estrechamente con la UNED, la Escuela de Turismo o el Colegio de Arquitectos, de manera local, y es ahí donde se producen propuestas e ideas alineadas con lo que queremos debatir y plantear. 

-También se pretende que el MIAC recupere su funcionalidad  y su conexión con otros centros de los CACT

-Originalmente el MIAC se creó, en su día, para dar más sentido a la creación artística y que ésta sirviera de motor generador de pensamiento al resto de los Centros de Arte, Cultura y Turismo, pensados y diseñados por un artista, ya que cada uno de estos espacios son también museos. Por ello, debería ser el MIAC quien explicara los CACT y nos parecía importante hacerlo constar en el Plan de Actuación, ya que hay muchas cuestiones que pivotan alrededor de estas singulares intervenciones en el territorio, el paisaje como hecho cultural, su antropización, y desde ahí llegamos al antropoceno y a valorar la relación entre lo humano y no humano en la actualidad. 

La posibilidad de un museo- Daniel Jordán - MIAC - CACT Lanzarote

-¿Cómo se vertebra el plan de actuación para los próximos cinco años y cuáles son las claves?

-Seguir trabajando en la idea de acercar las propuestas de ocupación del museo, definidas en las bases que se han articulado en el Plan, esto es: el antropoceno como desafío; utopías y distopías del turismo; tras la crisis de la modernidad y el museo como procomún, esto último con el fin de acercar e invitar a investigadores, artistas o colectivos a trabajar en procesos que posibiliten la utilidad pública de la Colección MIAC, y que ésta se convierta en herramienta de trabajo que se reactualice a través de nuevos procesos artísticos.

-Hábleme de las líneas de programación para los próximos cinco años, ¿qué desafíos se plantean?

-Bueno, en la respuesta anterior están esas líneas y se trata de seguir activándolas en las diferentes actividades, una de ellas la convocatoria pública en la que han sido seleccionados dos proyectos, el primero expuesto actualmente en la sala de exposiciones temporales del MIAC, “La posibilidad de un museo”, comisariado por Daniel Jordán. Y por supuesto la Colección, su puesta en valor con el gran potencial que genera para la investigación, estudio y como herramienta fundamental en los procesos artísticos. Sin olvidar el encuentro Bienal, con el que llegamos a la décima edición en este 2019 bajo el título Humano-no humano. Más allá de la antropización del paisaje; y ampliar nuestra red de conexiones con instituciones museísticas en Canarias para trabajar en proyectos comunes. Y un objetivo común para todos los que trabajamos en este ámbito, conseguir que el público se sienta atraído por nuestras propuestas, algo que todo museo pretende. 

-¿Cómo conectan los proyectos elegidos con este Plan de actuación?

-El Plan de Actuación del MIAC incide, entre otras muchas cuestiones de las que ya hemos hablado, en el objetivo de posibilitar múltiples miradas, con una visión del museo más como comunidad de aprendizaje que como institución, y con la preocupación de fomentar una ciudadanía crítica. Los dos proyectos seleccionados en esta primera convocatoria, uno local y otro nacional, han trabajado sobre las líneas del Plan así como en plantear el museo como zona de contacto, de conflicto y controversia para generar diálogo y reflexión. Por otro lado, la organización de las nueve bienales organizadas desde el 2001 nos ha dado mucha información sobre la creación local y también ha posibilitado la aparición de asociaciones y colectivos que han evolucionado y están teniendo un importante impacto en el tejido social. Y eso es lo importante, trabajar por una museología crítica y por el necesario ejercicio democrático en torno a la cultura y el arte; porque la democracia no es solo lo que se vota en las urnas, sino un pulso cotidiano por avivar las ideas.