Geoparque Lanzarote alternativa sostenible a la luna

Lanzarote,  escalón obligado entre la Tierra y Marte en el desarrollo del Programa  Pangaea-X,  donde astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA),se forman en el área de  geológica y  han corroborado el papel de Lanzarote en un nuevo desafío de la humanidad. La enigmática “isla de los volcanes” es el campo de entrenamiento elegido por la Agencia para retomar, de manera pionera, el bastión experimental que se inició en la época de las primeras misiones Apolo para entrenar a los primeros astronautas que fueron enviados a la Luna, dirigidos por el astrogeólogo Eugene Shoemaker.

Hoy en día, el geólogo y director de la Red Española de Planetología y Astrobiología, Jesús Martínez Frías, experto del equipo de instructores de los astronautas de la ESA en Geoparque de Lanzarote, nos explica que Shoemaker está considerado el padre de la geología planetaria o astrogeología, al ser uno de los primeros fundadores de esta disciplina a principios de los años sesenta del siglo pasado. “Ha tenido que pasar medio siglo, pero la proyección de la actividad humana hacia el espacio parece ser, de nuevo, una realidad; tanto para la Luna como para futuras misiones a Marte, e incluso a asteroides”, expone Martínez Frías.

Relata el científico que se está produciendo un cambio de perspectiva en cuanto a la vida en el universo y a las prioridades en planetología y astrobiología. “Ya no sólo estamos buscando huellas de vida pasada y presente más allá de la Tierra, sino que estamos siendo conscientes, como una realidad actual, que tenemos que ser capaces de desplegar la mejor ciencia, tecnología y comunicación para afrontar este nuevo desafío para la humanidad”.

La misión científica de 50 profesionales de la ESA, a través del ejercicio Pangaea-X, situaba hace unas semanas los paisajes volcánicos del interior de Lanzarote como campo de pruebas para experimentar con las últimas tecnologías en instrumentación, navegación, detección remota, elaboración de imágenes 3D y equipamiento geocientífico.

Martínez Frías, que también dirige el curso sobre Planetología y Astrobiología del Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), ha destacado que el Geoparque de Lanzarote es un marco ideal para este tipo de entrenamiento: “Las pruebas en un entorno real, con tantas analogías geológicas de la Luna y Marte, nos permiten aprender mucho más que con cualquier posible simulación artificial”. La Isla se convierte así en un “museo geológico natural” donde aprender de cara al futuro.

Trajes espaciales, instrumentación y robótica

Otro de los protagonistas científicos ligados a este proyecto de la Agencia Espacial Europea es el astronauta español Pedro Duque, quien durante su última visita a la Lanzarote nos aclaraba el sentido de los ejercicios: “En este tipo de expediciones enseñamos a los astronautas sobre el terreno cuáles son las muestras fruto de erupciones y cuáles las que ya estaban antes; para que tengan claro las muestras que deberían tomar en una hipotética misión de Marte. Para que sepan también hacer su trabajo sin ayuda, y para que sepan hablar con el geólogo”, comenta Duque poco antes de puntualizar que “cuanto más jóvenes sean los astronautas mejor… Porque tardaremos en llegar a Marte”.

Lanzarote una alternativa sostenible a la Luna

Imágenes cedidas ESA-L.Ricci/CAVES&PANGAEA

Pero no sólo habla de formación, también de experimentación con nuevos prototipos. “Se diseñan también de manera preliminar una serie de aparatos que necesitarán en caso de una misión así. Por ejemplo, en la Luna, viendo los vídeos, se observa que era una cosa complicada agacharse, porque vas con el traje; y cómo tomas una muestra del suelo es una cuestión que ya estamos pensando en solucionar a través de prototipos que diseñamos y que ya podemos probar en Lanzarote”, comenta.

También prueban en este terreno similar al marciano -al lunar o al de algunos asteroides- el funcionamiento de prototipos robóticos de desplazamiento terrestre, de nuevos drones o de espectrómetros.

Prometedor camino de Geoparque Lanzarote

Geoparque es una figura que hace poco tiempo ha sido reconocida de una forma global por parte de la UNESCO, una figura que engloba a territorios que reúnen en unas características geológicas singulares e importantes. Uno de ellos es Lanzarote y el Archipiélago Chinijo.

Pero una de las variables obligadas que acompañan a estos geoparques es la necesidad de que sirvan como elemento dinamizador para el desarrollo socioeconómico de la región. Y en este entramado, el científico Jesús Martínez considera que “ya se está notando en Lanzarote esa conexión que existe entre ciencia y sociedad”.

Geoparque jesús Martínez Frías, durante la instrucción lanzaroteña a los astronautas.

Dentro de la vertiente más relacionada con los aspectos planetarios, esto es, en lo tocante a la importancia de Lanzarote como análogo para la exploración de Marte o La Luna, Jesús enumera las “numerosas conferencias y actividades en centros educativos o en foros ciudadanos de todo tipo” realizados durante los últimos meses. Además de la ejecución de una guía planetaria de Lanzarote o de la celebración periódica de senderos que realiza el Geoparque conejero, entre otras iniciativas.

Y todo con un mismo objetivo: “Trasladar la ciencia que estamos haciendo y compartiéndola con los ciudadanos; desde los más chinijos hasta los adultos”, comenta Jesús Martínez.

¿Por qué la ESA elige Geoparque Lanzarote y no otro destino volcánico?

Cuestionado por la elección de Lanzarote por parte de la ESA como banco de pruebas para la preparación de posibles salidas planetarias, el experto Jesús Martínez Frías aclara: “España cuenta con una gran geodiversidad, que está reconocida internacionalmente. Es, de hecho, el país del mundo con mayor número de geoparques después de China: de los aproximadamente 120 geoparques que hay en todo el planeta, el nuestro es el segundo país donde más se concentra su número”.

Este experto lleva décadas trabajando la geología en Canarias, y ha subrayado en reiteradas ocasiones que las islas tienen un “cielo maravilloso” para realizar astrofísica y astronomía; pero que también cuenta con una geología que hay que poner en valor: “Esto creo que, poco a poco, se va poniendo en valor… Ya tenemos otro geoparque como el de El Hierro. Y con dos geoparques en una región tan pequeña, ya se subraya la importancia internacional que estos adquieren por sí mismos”.

“En el caso de Geoparque Lanzarote, encontramos dos requisitos fundamentales hoy en día. Por un lado, la conservación: Lanzarote es Reserva de la Biosfera de la UNESCO; es Geoparque de la UNESCO desde 2015; y Lanzarote tiene uno de los parques nacionales volcánicos más importantes del mundo. como es Timanfaya. Es decir, que cuando queremos trabajar en una zona de la Tierra desde el punto de vista científico, de instrumentación y de desarrollo tecnológico de vanguardia, que pueda ser utilizada como laboratorio natural, como zona que realmente no está muy afectada por la actividad humana, todos estos marchamos de la UNESCO son importantísimos, con independencia de su propia relevancia geológica”.

Imágenes cedidas ESA-L.Ricci/CAVES&PANGAEA

Aclara el investigador que en Lanzarote existen materiales volcánicos de tipo basáltico, similares a los que pueden haber en Marte o en La Luna… Y continúa: “Otra de las claves es, por otro lado, la perfecta integración de procesos entre las rocas volcánicas y el agua, que dan lugar a distintos tipos de estructuras y a distintos tipos de minerales de alteración relacionados con el agua. Esto es muy importante en relación con Marte, porque Marte es un planeta básicamente volcánico, donde sabemos que en el pasado hubo agua. Por eso, vulcanismo basáltico y agua son dos elementos que tenemos en Lanzarote muy bien conservados”, algo que no tiene precio en las simulaciones de los astronautas, nos detalla este instructor del programa PANGAEA.

A las características naturales de la Isla habría que añadir la puesta en valor que durante los últimos años ha realizado el equipo de científicos de Geoparque Lanzarote, un trabajo que ha venido acompañado también por una labor divulgativa coordinada por Elena Mateo Mederos, responsable del Geoparque Mundial de la UNESCO Lanzarote y Archipiélago Chinijo, algo que no ha pasado desapercibido para los directivos de la ESA.

Y mirando más hacia el futuro, Lanzarote quiere ser un modelo a extrapolar en otras partes del mundo porque no sólo muestra un paisaje lunar excepcional y reconocido mundialmente, sino porque esconde un filón geológico abierto a nuevas perspectivas para los científicos del siglo XXI.