Taller cuero Mercado Autóctono Sostenible Lanzarote
Por: Mar Arias De: 22/02/2019 En: Casa-Museo del Campesino

Lo primero que llama la atención al entrar en el pequeño taller con el que cuenta Víctor Manuel Socas en la Casa- Museo del Campesino es el intenso olor a cuero que se percibe. A piel, a materiales nobles y a trabajo artesanal. No hay más que ver los trabajos que realiza, zapatos, bolsos, carteras, artículos para animales o cuidados trabajos de guarnicionería, para saber que saber que están realizados por un artesano con experiencia.

De hecho, su trayectoria profesional siempre ha estado ligada a la artesanía del cuero, a la marroquinería y a la curtidería tradicional, usando siempre técnicas canarias aprendidas de niño. Recuerda como de niño pedía retales a una zapatería cercana para empezar a realizar sus propias creaciones.

De esos primeros años, pasó a una etapa de formación y especialización, hasta obtener el carnet de artesano de marroquinería y el `Diploma de Curtiduría’, ambos  expedidos por el Cabildo de Lanzarote.

Las claves de su buen trabajo radican en la dedicación diaria, la constancia y el esfuerzo… eso y la habilidad particular que hace que cada uno de sus trabajos realizados a manos sean particularmente bellos. Los trabajos tradicionalmente canarios que realiza conviven con otros trabajos más creativos.

Por supuesto, para todos sus trabajos “utilizo pieles de animales ubicados en las islas, como la cabra o el cabrito”, explica. “Con estas pieles realizo y reparo todo tipo de objetos como marroquinería,  zapatería, soluciones decorativas o incluso productos de interiorismo”.

 

Taller cuero Mercado Autóctono Sostenible Lanzarote

 

Cuenta Víctor que, habitualmente, viaja a la isla de La Gomera para reparar tambores tradicionales y para colaborar con un juguetero que realiza estos tambores. “Además, he rescatado la pelota auténtica que se utilizaba para el ‘juego de la pelota’, con las medidas exactas, tal y como se usaba antiguamente, y realizada con cuero de cabra”, cuenta satisfecho.

Precisamente, la importancia de mantener viva la tradición es uno de los objetivos que se marca en el taller que imparte en el mercado MAS  y que, todos aquellos que visitan el mercado y tienen curiosidad por conocer mejor las tradiciones canarias, tengan oportunidad de hacerlo a través de experiencias colaborativas.

Hace muchos años, el cuero, tal y como cuenta Víctor, se usaba para hacer ropa, guantes, cojines y hasta vainas de espadas. Las cosas han cambiado mucho, las costumbres, el mercado y hasta las herramientas para hacer estos objetos, sin embargo, “existen todavía pequeños objetos que pueden realizarse con herramientas sencillas y al alcance de todo el mundo”.

De hecho, el taller que Socas ofrece en la Casa-Museo del Campesino está pensado para un grupo de entre dos y seis personas y propone la realización de un llavero de cuero en el que pueden, incluso, grabar las  iniciales del nombre del ‘artesano’ aficionado que lo elabore. El coste es de sólo tres euros y la duración de unos veinte minutos.

“Trabajar el cuero es muy relajante y además ofrece la oportunidad de hacer con nuestras propias manos un regalo para un amigo o para nosotros mismos. La clave, si me preguntan a mí, es no rendirse y con el paso del tiempo, y el esfuerzo, claro está, uno acaba por convertirse en un hábil artesano”, asegura.

Pues si Víctor que sabe de lo que habla lo dice, ¿no se animan ustedes a intentarlo?