Mas Campesino Taller mojo Gofio

 La Molina  de José María Gil y la emprendedora Estefanía González, han logrado formar en su Taller del Mercado Autóctono Sostenible MAS Campesino un dinámico tándem, al que es difícil resistirte si te gusta la gastronomía y experimentar con las texturas, olores y sabores que rodean a dos de los productos emblemáticos en la cocina de Lanzarote, esto es, el mojo y el gofio canario.

El paso por la Plaza de los Artesanos de la Casa-Museo Monumento del Campesino exige, por tanto, una visita obligada a este reducto gastronómico que esconde el buen sabor de la tradición local, aliñado con una cuidada selección de los productos gourmet que La Molina ha creado en su industria artesanal -situada en San Bartolomé- o bien ha escogido de entre otros productores de la Isla que comparten su misma línea de “Producto km0”, elaborado y comercializado de forma autóctona.

En este recinto apadrinado por los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote, Taller  de experiencias nos ofrece la opción de elaborar in situ tu propia salsa canaria, el mojo, un producto muy relacionado con la tradición marinera de las islas, con las influencias de culturas externas y con la producción agrícola local.

 El taller de gofio nos adentra en alguna de las múltiples elaboraciones que tiene el gofio, el cereal tostado y molido de Canarias; que quizá sea menos internacional que su amigo el mojo, pero que recoge sensaciones de elaboración y sabores incluso más sorprendentes para aquellos que lo experimentan por primera vez, tanto en la versión dulce como salada del producto.

En este Taller de MAS Campesino, y bajo el sello de Experimenta Lanzarote, idea original de Estefanía González, esta joven nos espera “para poner en valor las tradiciones de manera experimental, dirigida a cualquier persona que, en este caso, quiera conocer nuestras costumbres gastronómicas”, nos comenta mientras ayuda a un pequeño visitante a realizar con sus propias manos su primer mojo canario.

Ahora es el turno del chorro de aceite, que va a parar al mortero después de haber picado los ajos y la pimienta. El niño sigue atento el proceso, metiendo las manos cuando le toca y con la ayuda de su madre, quien también se ha colocado el delantal de Mojochef…

MAS Campesino Taller mojo gofio

“Creo que ha sido una puesta en común acertada la de los Centros Turísticos”, nos comenta Estefanía a la vez que ayuda a su joven alumno germano… “El turista se sigue sorprendiendo al descubrir algo barato y que les gusta tanto”, dice.

Desde antes de ponerse el delantal, el visitante ya han experimentado con el olor a cereal, a ajo o a especies que despierta el local. Y luego, si lo desean, comienzan a experimentar con los productos y las texturas, descubriendo un “espacio de los sentidos que termina con la degustación de tu elaboración”, detalla Estefanía sobre una experiencia que, según estima, “se la llevan a casa y seguro que guardarán un grato recuerdo de ello porque no es lo común”.

Esto parece confirmarlo poco después una turista alemana que acaba de entrar en el local acompañada por su esposo, Inge Kronisch se anima a colocarse el delantal y se dispone a elaborar su propio mojo. El proceso se torna divertido: “Es una buena idea y original este taller”, añade Inge al concluir y probar el resultado (su marido también); saliendo de allí con el compromiso de volver a hacerlo en casa, para lo cual se ayudará de la receta (La Molina ha ideado un “kit de mojo” preparado para los amantes de este producto conejero, sea mojo rojo o verde; sea con cilantro o perejil).

 

Una joven empresa artesanal con mucha historia detrás

MAS Campesino Taller mojo gofio

 

A las responsables de La Molina José María Gil S.L, una empresa familiar y artesanal sobradamente conocida en Lanzarote, las podemos encontrar en este local de MAS Campesino habitualmente durante las tardes y, al igual  que hace Estefanía, con ellas podremos también participar en los talleres.

Hace sólo un año que la sobrina de Don José María Gil, Isabel, junto a Lourdes Rodríguez, decidieron iniciar las obras para rehabilitar la vieja molina de San Bartolomé, y dar así un giro a la ancestral historia patrimonial que guardan esas instalaciones.

Era una forma de seguir apostando por el producto local, luchando ahora por encontrar un nicho de mercado donde el gofio y otros productos de la agricultura local volvieran a colarse en las despensas conejeras y, a la par, exhibirlo a los turistas como uno de los productos saludables de la gastronomía de Lanzarote.

En el mes de julio de 2018 las máquinas de la molina volvían a rodar; y la piedra a moler el grano tostado. Pero esta vez en medio de un panorama comercial donde el gofio -esta industria ha experimentado una mejora en los últimos años en Canarias- parece abrirse paso en las cocinas de los chefs lanzaroteños, y también en las mesas domésticas de la Isla.

La Molina de Don José María Gil inició entonces la diversificación de su producción, una tarea que los está llevando a la creación de nuevas elaboraciones siempre asociadas a los beneficios de la salud y a la divulgación de la cultura patrimonial de Lanzarote.

Por ello, desde que ellas y Estefanía González abrieron un espacio en el Mercado Autóctono Sostenible MAS Campesino, tenemos una oportunidad de conocer de primera mano la herencia gastronómica de esta industria artesanal que, hoy por hoy, es mucho más que una molina.

Quienes visiten su Taller en la Casa Museo Monumento del Campesino, sólo tienen que prepararse para disfrutar de las delicias de la cocina de Lanzarote y dejarse llevar por la experiencia.; porque el delantal, los buenos productos y la sabiduría ya los ponen ellas.