La mano húmeda del pequeño se deslizaba por el barro; y poco a poco lograba dibujar un pequeño cuenco con aquel lodo que Joaquín le entregó para que experimentara.

El niño apenas retiraba la mirada de su pieza, mientras iba torneando con sus dedos y la palma de sus manos el recipiente que ya comenzaba a nacer. Siempre bajo la atenta mirada de su maestro.

Junto a ellos, una pequeña niña también hacía sus pinitos para conocer la esencia de la cerámica primitiva de Lanzarote, también denominada por algunos como cerámica neolítica. Pero ella quizá prefería una forma más aleatoria del barro. Quizá jugar más, crear, y no recrear un recipiente. Y lo cierto es que también pudo hacerlo.Estamos en uno de los talleres que el maestro Joaquín Reyes Betancort imparte en su nuevo espacio abierto en el Mercado Autóctono Sostenible MAS Campesino, un recinto auspiciado por los CACT Lanzarote en la Casa-Museo  del Campesino.

Este reconocido ceramista lanzaroteño no sólo muestra aquí gran parte de su obra, creada con las arenas de distintas tierras de la isla de los volcanes; sino que ofrece la posibilidad de iniciar a los visitantes en los entresijos de su oficio ancestral.

“He trasladado aquí todo mi taller”, nos comenta Joaquín antes de subrayar lo ilusionante que le resulta la puesta en marcha de su proyecto en el Mercado Autóctono Sostenible MAS Campesino. Eso sí, lo que no ha podido traerse es el horno de leña donde cuece finalmente las piezas, un paso que sigue realizando en Haría.

Sumergidos en el mundo del alfarero

Explica el maestro que la cerámica tradicional lanzaroteña se experimenta en su Taller a través de una práctica que dura unos 30 minutos -siempre se alarga más- donde ayuda a los visitantes a realizar cualquier tipo de figura, a decorarlas con tintes naturales, o simplemente a experimentar a levantar una creación propia utilizando los conocimientos de este veterano alfarero. Además, los visitantes también pueden participar en otros talleres más amplios que entran en aspectos más concretos del oficio y sus técnicas.

 

 

“Mi idea es transmitir aquí todos los conocimientos que tengo, y más, de una forma abierta y respetando al máximo las tradiciones. Creo que esa es la única manera de mantener y poner en valor esta tradición”, apunta Joaquín mientras anima a uno de sus esporádicos aprendices a coger suavemente con la palma de su mano un lateral del cuenco, a la vez que lo trabaja y perfila.

Para cualquier viajero que entre en la Plaza de los Artesanos de la Casa- Museo del Campesino, es una oportunidad única la de poder experimentar con la cultura, costumbres y historia de Lanzarote.

Y la tienen a su alcance con tan sólo adentrarse en este Taller de Cerámica; donde se toparán junto a la puerta con Joaquín Reyes y su ayudante Llul. A sus pies se cuela la intensa luz del patio, que los sorprende sentados en unos bancos de madera donde dan forma a las múltiples piezas artesanales que idean a diario.

Un Taller hecho de arenas y agua

Incluso quizá tenga la suerte el visitante de que, tras entablar con alguno de estos dos alfareros la tranquila conversación que el escenario merece, lo inviten a conocer las arenas que guardan en la trastienda para mezclar y crear sus barros; cada una con una característica, cada una asociada a un lugar concreto de Lanzarote.

También “esconden” allí atrás los tintes naturales con los que luego decoran vasijas, figuras de Novios del Mojón, cuencos, ollas, bucios (que de verdad suenan), tofios, tarros, y un sinfín de creaciones que salpican el lugar.

Lo que no encontrarán en este Taller será un torno, porque la alfarería en Lanzarote nunca estuvo ligada a esta herramienta.

Y como la cerámica es una de las tradiciones más perdurables en la cultura de los pueblos a lo largo de la historia, resulta único poder experimentar con tus manos las texturas de los barros, levantar las figuras que se emplearon en las viviendas de Lanzarote años atrás, y elaborar los tintes que los propios aborígenes de la Isla ya utilizaban para decorar sus utensilios.

 

 

“Siempre me ha gustado trabajar el barro. Y con el paso de los años, con la observación y la experiencia, he conseguido mejorar mi trabajo”, nos comenta Joaquín Reyes, un profesional artesano que no renuncia a la originalidad ya que sigue manteniendo en la creatividad y en la experimentación su motivación primigenia a la hora de abrir cada día su Taller de Cerámica en el Mercado Autóctono Sostenible MAS Campesino. Aquí lo encontrarás.