Los Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote apuestan, cada vez más, por una oferta cultural constante y diversificada

M.A.C.

¿Cómo y cuánto está ligada la imagen de los centros turísticos a la oferta cultural de Lanzarote? ¿Fueron pensados como centros de ocio o, tal vez, la idea fue siempre convertirlos en núcleo generador de cultura? De una manera o de otra, está claro que los Centros de Arte, Cultura y Turismo que ideó y puso en marcha César Manrique en la isla de Lanzarote son, en la actualidad, el epicentro de la oferta cultural insular. A nadie se le oculta que parte de la belleza de un concierto en el auditorio de la Cueva de los Verdes es su propio escenario o que una obra de teatro en Jameos del Agua interesa, tanto por la obra en sí, como por el impresionante lugar en el que se representa.

De hecho, el propio organismo de  Cact Lanzarote  ha trabajado mucho para conseguir que el turista que planifica su viaje a la isla, un turista con un perfil cada vez más exigente, tenga en cuenta también la oferta cultural de la que dispondrá durante su estancia y la disfrute, reservando sus entradas con antelación.

 

Idiosincrasia insular

La directora del Museo Internacional de Arte Contemporáneo-Castillo de San José, María José Alcántara, responsable de parte de esta oferta cultural, cree que los centros cumplen con creces su objetivo cultural. “El turista que llega a Lanzarote y visita los centros, en primer lugar conoce el territorio, desde la vulcanología, a la geografía insular, el tratamiento del medio o la arquitectura tradicional de la isla… porque los centros informan sobre el desarrollo que ha experimentado la isla en los últimos años y, para mí, cada centro turístico es un museo”, explica. “Y es un museo que tiene que tener un tratamiento adecuado de conservación y mantenimiento, tanto el MIAC, como Timanfaya o los Jameos del Agua. Cada espacio, además de mostrar la idiosincrasia de la isla, ofrece cultura ya en sí mismo”.

 

 

Unidos a la cultura

Alcántara, no obstante, asegura que los centros han sido siempre núcleo de actividades culturales. “Si nos remontamos a cuando los centros no eran una entidad pública sino que dependían del Cabildo de Lanzarote, tanto la Cueva de los Verdes o el Auditorio de Jameos del Agua acogían actividades culturales de enorme interés, a veces que ni siquiera podías ver en la península”, afirma. “Tradicionalmente estos espacios han estado ligados a la cultura y al arte. Ahora mismo seguimos trabajando en esta línea, intentando amplificar, más aún si cabe, las propuestas y la oferta cultural y adaptándola a nuestros días”.

 

 

“Creo que los operadores turísticos, los hoteles y la información que le llega al visitante a través de sus redes sociales sobre la oferta cultural que hay en cada momento en los Cact de Lanzarote es cada vez mayor y está mejor diseñada”, señala. “Somos conscientes de que el turista cada vez pide más, y es preciso, como ocurre, que cuando visite Jameos del Agua, además de disfrutar la visita, sepa que esa misma noche o al día siguiente, puede disfrutar allí mismo de una actuación concreta y descubrir el lugar desde otra perspectiva. Es probable que la labor de difusión deba ser aún mayor, siempre hay que seguir mejorando, pero creo que el turista que llega ya conoce nuestra oferta cultural”.

 

¿Son estos los centros que pensó César?

“Bueno, eso depende de a quién se lo preguntes. Si me lo preguntas a mí, creo que César hubiera querido aún más porque César siempre quería más. Le hubiera gustado abordar aún más temas e integrar aún más a los artistas en la actividad cultural. Para Manrique la cultura era celebración, y dinamización constante”, afirma. “Como artista, César siempre estaba interesado en buscar nuevas propuestas, nuevas alternativas culturales”.

Alcántara cree, sin embargo, que las cosas se están haciendo bien. “Lanzarote ha cambiado mucho, la creación y la actividad cultural en tiempos de Manrique era diálogo y conversación, dinamismo. En los Ochenta la cultura se vivía, ahora se ‘degusta’, por así decirlo, se consume.  Internet y las redes sociales han abierto muchísimas opciones: el turista que llega a la isla en el siglo XXI sabe qué oferta cultural hay en Lanzarote y puede seleccionar según sus preferencias, elegir que quiere ver y comprar su entrada para asegurarse de que no se va a perder el evento”, señala. “Lanzarote se ha convertido en un destino que cuida y mima su oferta cultural, tanto como la gastronómica, la lúdica o la deportiva, y eso el turista lo sabe y lo aprecia”.

 

Jameos NOCHE

 

No obstante, Alcántara asegura que existe un grupo de jóvenes artistas, entre los 25 y los 35 años, que han retomado, de alguna manera, la idea de la creación cultural, tal y como la entendía César Manrique. “Son muy creativos y dinámicos, se han alejado de alguna manera de las redes y se centran en la obra cultural, creo que es una vuela al origen, y creo que darán mucho que hablar en la isla”, vaticina.