Augusto Báez, pianista tinerfeño asegura estar deseando volver a tocar en el Auditorio de la Cueva de los Verdes, dónde ya lo hizo, hace quince años, con José Antonio Ramos

El pianista tinerfeño Augusto Báez llevará su trabajo ‘Piano solo’ el próximo 20 de enero a la Cueva de los Verdes (entradas aquí), un concierto de piano y jazz muy especial que supone su reencuentro con el auditorio casi cinco lustros más tarde. Báez interpretará en Lanzarote sus mejores temas e inundará de emoción y sentimiento un escenario único e inolvidable. 

-¿Cuándo descubre su afición por la música?, ¿en su familia había músicos?

-Desde pequeño porque mi padre y mis sus tres hermanos eran músicos, así que tradición familiar. Mi padre tocaba la trompeta, mi tío el mayor era bajista y saxofonista, mi otro tío tocaba el bombardino y el más pequeño, la trompa y el piano. Él fue el que me hizo inclinarme por este instrumento. Además, mi tío abuelo era batería y sus hijos, también lo han sido.

-¿Cómo fueron sus primeros años de estudios y porqué se decide por el piano y por el jazz?

-Cuando empecé a estudiar no lo tenía muy claro. Empecé un poco porque veía mi padre y a mis tíos, y por ver qué pasaba. Realmente me empezó a gustar cuando comencé a tocar el flautín en la banda, con nueve años. Yo quería tocar la trompeta como mi padre, pero él se negaba, me decía que era un instrumento muy duro que eligiera otro instrumento, como el piano que era un instrumento más agradecido, que exigía más trabajo, pero que sería mejor para mí. Así que a los doce años comencé con el piano, llevado un poco de la mano por mi tío, y se lo agradezco mucho a los dos porque no me imagino tocando otro instrumento. Lo mejor que tiene el piano es que te permite tocar solo, y eso es una gran ventaja y, además, su grandeza armónica y melódica.

-Ha compuesto varias obras y tiene dos discos propios, ¿Cómo es el trabajo de componer? ¿Se siente más cómodo tocando sus propios temas?

-Me siento cómodo tocando mis temas, pero también temas que no son propios. Yo no me considero compositor. Los temas que he compuesta, generalmente, se deben a situaciones especiales, momentos en que lo estaba pasando mal y necesité escribirlos. Es algo que suele ocurrir, al menos a mí, cuando mi estado de ánimo es bajo, surgen los mejores temas. En cualquier caso, uno de los temas que tocaré el próximo 20 de enero en Lanzarote, que creo que es la mejor composición que he hecho, se debe a un estado de júbilo absoluto. Sin duda, cuando la sensibilidad está a flor de piel, por cosas buenas o tristes, la inspiración también lo está.

-Ha formado usted parte de diferentes formaciones musicales y ha tocado el piano con numerosos artistas de renombre, ¿qué experiencias han sido las más gratificantes?

-Sería muy injusto decir sólo algunas de esas experiencias, ya que hay muchas y muy buenas, pero, tal vez, por la repercusión que han tenido tendría que destacar el poder acompañar a Armando Manzanero, grabar con Pedro Guerra y, sobre todo, la increíble experiencia que fue el Luis Morero Sinfónico porque pude tocar con la Orquesta Sinfónica de Tenerife y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Hay muchas más experiencias pero éstas han sido la que más repercusión han tenido para mí.

-Hábleme de ´Piano sólo’…

-Este disco surge cuando estaba en Rusia, donde acabé el grado de piano, y un amigo que es ingeniero de sonido, y jefe de departamento, me ofreció la oportunidad de grabar un disco por poquísimo dinero y aproveché la ocasión. Comencé a recolectar temas entre los que más me gustaban, y fui grabando, pero sin orden y sin prisa. Siempre había querido grabar un disco así, creo que es una prueba de fuego para el pianista, ya que estás solo, tú, el piano y el reto de hacerlo bien. No me quejo para nada del resultado.

-¿Qué supone para usted tocar en un lugar como la Cueva de los Verdes?

-Supone muchísimo porque recuerdo que hace unos quince años toqué en la Cueva de los Verdes acompañando a José Antonio Ramos y me pareció un lugar increíble. Ya conocía la cueva, la había visitado en una excursión, y me impresionó, pero tocar con José Antonio fue toda una experiencia. Ya había tocado en los Jameos del Agua con Taburiente y José Antonio Ramos, y me encantó, pero estoy deseando volver a tocar a Cueva de los Verdes.

Augusto Báez Piano Solo Jazz en Cueva de los Verdes Lanzarote

-¿Se entiende y se aprecia suficientemente bien el Jazz en Canarias y en España?

-Esa es la pregunta del millón. Creo que el jazz le gusta a mucha más gente de la que pensamos, lo que hay es menos gente de la que debería haber que apueste por el jazz. Hay muy pocos locales de jazz en Canarias porque no se consideran rentables, porque la Ley de los Decibelios ha desanimado a muchos empresarios que creían en el jazz… Pero cada vez hay más jóvenes canarios que salen fuera a estudiar y se enamoran del jazz. Creo que lo bueno que tiene es que en España está fuertemente arraigada y siempre hay alguien que sigue apostando por ella. Otra cosa es que se pueda vivir del jazz, es preciso tocar otras muchas cosas, dar clases particulares… lo que sea necesario porque del jazz, únicamente, no se puede subsistir.

-Próximos proyectos

-Estoy trabajando en un segundo volumen de ‘Piano solo’ porque hay composiciones, algunas las tocaré el próximo día 20 en la isla, que no he tocado ante y quiero recoger en un disco. Tengo ya bastante repertorio nuevo que me apetece grabar. Ahora estoy pendiente de encontrar un sitio en Gran Canaria, con un buen piano, donde poder grabarlo. Espero que vea la luz bastante pronto.

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