2 famosos instangramers en el primer museo submarino de europa
Por: Alberto Santana De: 27/06/2017 En: Museo Atlántico

Pete y Olya, instagramers: “Si nunca has buceado, el Museo Atlántico es el comienzo perfecto”

Recorren lugares paradisiacos con una mochila. Su brújula es Google Maps. Y sienten una pasión infinita por la naturaleza y los deportes de aventuras.

Olya Smeshlivaya y Pete Bura comparten las fotografías de sus viajes en Instagram, donde acumulan casi 3 millones de followers. Aunque nunca antes habían buceado, decidieron bautizarse en el Museo Atlántico. Nos cuentan su experiencia.

¿Cómo se convirtieron en instagrammers de viajes?

Pete: Fue diferente para cada uno de nosotros. Ella viene del deporte y yo de las actividades en la naturaleza.

Olya: Yo hago snowboard, así que empecé dando a conocer lo que hacía. Manejar bien las redes sociales es parte de mi trabajo porque tengo sponsors que me representan como atleta. Usaba Instagram y el blogging para contar mis viajes de snowboard. Luego comencé a surfear y ahora me dedico a los deportes de acción. Tengo muchos seguidores que se interesan por este estilo de vida.

Pete: Mis fotografías no se centran tanto en mí, sino en mis experiencias, mis pensamientos y los lugares que visito.

¿Cómo decidieron venir a Canarias?

Pete: Olya vive en Moscú y yo en Alemania, aunque soy originalmente de Croacia. Normalmente hacemos viajes y descubrimos los lugares juntos. Cuando nos preguntamos a dónde queremos ir, abrimos Google Maps y pensamos cosas como “¿en qué país europeo podemos surfear?”. Así nos decidimos por Canarias. Hay muchos deportes de acción que podemos practicar aquí. Esa fue la razón principal, pero también es una isla volcánica y la naturaleza es muy especial.

Olya: Siempre andamos buscando lugares épicos…

¿Ha sido épica vuestra experiencia en el Museo Atlántico?

Pete: ¡Desde luego!

Olya: Para nosotros fue la primera vez que nos sumergimos con equipos. Hicimos un curso rápido de buceo con La escuela oficial  de buceo Manta Diving  y fue súper interesante. El mundo bajo el agua es mágico y hermoso. Fue bonito sumergirnos tan profundo, especialmente en este museo tan misterioso.

Pete: El mundo bajo el agua es otro mundo. Todo está en calma, todo va más lento. Es un sentimiento totalmente diferente. Esto, combinado con el museo y las esculturas, te da la sensación de estar explorando la Atlántida. Es como si Atlántida hubiera existido hace mil años y esto fueran las reliquias. No tuvimos la sensación de que el espacio haya sido intervenido por el hombre. Fue más una sensación de hacer un viaje al pasado. A un pasado muy, muy lejano.

Esta ha sido vuestra primera inmersión. ¿Fue difícil el curso?

Pete: Ayer llamé a mi padre. Le conté que nos sumergimos 12 metros para ver el museo y me dijo: “¿cómo pudiste tomar las clases de buceo y todo eso en un solo día?”. Él es un profesional del deporte y no entendía… Le expliqué que hicimos el curso por la mañana, bajamos otra vez al mediodía… Y después de todo esto pienso que bajar sin hacer el curso es imposible. Hay muchas cosas que necesitas tener en cuenta: cómo respirar, cómo mover las piernas, cómo funcionan los equipos… Pero todo el mundo puede hacerlo, incluso aunque estés en una silla de ruedas.

¿Qué tal la naturaleza bajo el mar?

Olya: ¡Vimos muchos peces!

Pete: En la puerta a la que se dirigen las esculturas había miles de peces. El instructor nos contó que antes no había vida. Desde que construyeron el museo los peces se acercan y hay mucho más para ver. Desde este punto de vista es muy interesante bucear aquí.

¿Qué impresión se llevaron de las esculturas submarinas?

Pete: Hay una historia detrás de cada escultura. Si las viera fuera del agua, me parecerían especiales, pero bajo el mar resultan doblemente especiales.

Olya: Las estatuas son muy misteriosas…

Pete: Y con mensaje. Y bajo el mar. Es una buena combinación. Cuando salimos del agua pensé que había estado 10 min., pero miramos el reloj y en realidad fueron 40 min. Todo bajo el mar es más lento, pero hay tantas cosas a las que prestar atención que parece que el tiempo va más rápido.

¿Algún elemento que les llamara especialmente la atención?

Olya: La entrada. La puerta a la que se dirigen las estatuas. Todos van en una misma dirección pero no se miran entre sí.

Pete: Y lo especial de esto es que cuando cruzas la puerta, al otro lado ves el mundo de los sueños: árboles misteriosos, plantas… es un estilo totalmente diferente. Estoy seguro de que cuando el museo se haga más popular, la gente bajará solamente para tomar fotos. Creo que eso será una motivación para que la gente comience a bucear y se abra al mundo submarino.

¿Cómo es fotografiar bajo el agua?

Pete: Es totalmente diferente: la luz, el movimiento constante… No tenemos tanta experiencia como para mantener la posición por más de dos minutos. Olya se movía y yo le hacía fotos, pero era difícil capturar el movimiento.

¿Algún consejo para tomar fotos en el Museo Atlántico?

Pete: La luz es lo más importante. Si el día está soleado, la luz bajo el agua será mejor. Si hay nubes, será difícil porque estás a 12 metros de profundidad y necesitas buena luz. Para turistas que solo quieren hacer vídeo o una foto bonita, una GoPro u Olympus son buenas opciones. Si quieres hacer fotos profesionales de gran calidad, entonces puedes usar una DSLR con carcasa sumergible [underwater housing], aunque el coste es más elevado.

¿Por qué recomendarías el Museo Atlántico?

Pete: Si nunca has buceado, el Museo Atlántico es el comienzo perfecto. Si quieres tomar fotos bajo el agua, también es una oportunidad excelente.

Olya: Es bueno que exista un museo como este para bucear y al que puedan venir los turistas.

Agradecer a los centros oficiales de Buceo del Museo Atlántico por su colaboración  y en especial a Manta Diving.

Sigue sus cuentas en Instagram:

@petebura

@smeshlivaya

@earthfocus

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