Doble o nada

Ciclo Artistas de la Colección

23 marzo – 14 mayo, 2012 / Sala Exposiciones temporales     

Organización: Museo Internacional de Arte Contemporáneo de Lanzarote

Artista: Carlos Matallana

Doble o Nada, expuesta dentro del Ciclo Artistas de la Colección, reúne la obra última del artista Carlos Matallana (Las Palmas de Gran Canaria, 1956) y muestra tres series de mediano y gran formato en la que se dan cita distintas preocupaciones que el autor ha venido desarrollando con su trabajo en su ya dilatada trayectoria artística.

En Geofanías, Matallana nos propone una representación del paisaje, tema recurrente en su obra aunque con recursos estilísticos diferentes en las diversas etapas de su trayectoria artística. La serie Doble o nada, que da título a la exposición, plantea un diálogo entre dos posiciones antagónicas y a la vez complementarias sobre las que el artista reflexiona, conceptos como comunicación-aislamiento, máquina-ser, naturaleza-técnica. En Petit Pharse ((Pequeñas farsas), una serie de dibujos realizados en grafito, el artista se expone a sí mismo mediante el autorretrato y también la autorreflexión, convirtiéndose en actor y espectador a la vez.

Tal y como afirma el crítico y escritor Fernando Castrotanto en su obra abstracta como en la figurativa, consagrada principalmente a la representación del paisaje, las imágenes procuran placer al espectador, pero con un punto sutil de melancolía, como el que se desprende de la música de Mozart.  Habría que matizar, así pues, esta idea de la felicidad asociada a las imágenes de la naturaleza que el artista propone”. No es la suya una pintura ingenua. En sus paisajes la luz adquiere una clara dimensión utópica como respuesta a la opacidad del mundo en que vivimos.

De ahí en parte que su obra, en apariencia tranquila y sujeta sólo al goce de los sentidos, resguarda, según el crítico Andrés Isaac Santana, “tras la densidad de superficie una sofisticada alegoría sobre el mundo, la cultura y el concierto feroz de paradojas que animan la vida y la convierten en auténtico bolero. Su obra, para decirlo de un modo taxativo que no autoritario, es un juego especular de cierta intensidad dramática que afirma y niega en un tiempo paralelo, en la misma medida que representa y advierte –de prisa- sobre la falacia de esa misma representación..” La  pintura de Carlos Matallana se convierte así en un texto que anuncia lo que no queda dicho, al menos lo que no queda literalmente dicho.

Carlos Matallana pertenece a una generación de artistas que ha logrado imponerse en el panorama de la creación contemporánea con una voz personal al margen de tendencias, con una evolución coherente y sin contradicciones en su ya dilatada trayectoria. Su obra presente en la Colección MIAC es un acrílico sobre madera titulado Contrapaisaje, de 1990, una etapa donde el artista inicia una recreación paisajística de vistas imaginarias de vivo cromatismo consiguiendo atractivos efectos de irisación en el uso del color.